Os comento mi reciente instalación del antispam POPFile y lo contento que estoy con él. Practicamente no me deja pasar ni un virus. Y eso que ha empezado a ”aprender” hace poco.
Cometí el error de poner direcciones de e-mail en páginas web, con lo que los “spammers” capturaron estos e-mails y me estaban bombardeando con correo basura. Recibía más de cincuenta mensajes de este tipo al día y mi productividad se resentía. Tenía activado el “antispammer” del BitDefender pero por alguna razón no funcionaba. El antivirus y el firewall sí que van bien, lo cierto es que probé bastante de configurar este antispam y no me filtraba nada.
Opté por buscar soluciones. Eliminé las cuentas no imprescindibles (tipo info.), con lo que me ahorro bastantes spams al día. Busqué por Internet alguna solución gratuita y encontré POPFile. Lo he configurado y “entrenado” durante tres días y me está dando unos resultados muy buenos. Me filtra practicamente todo el spam, parece magia. Sólo tengo una queja de él, causa que el Outlook Express dé a veces mensajes de error de conexión al servidor de correo. No es grave ya que he verificado que recibo todos los mensajes, pero no es lo ideal.
Un antispam similiar al POPFile que también parece prometedor es el SpamBayes. No lo he probado pero parece utilizar una tecnología similar (filtros bayesianos) y he leido mensajes de gente a la que le va muy bien.
La instalación del POPFile es algo peculiar. Se instala como un intermediario entre el programa de correo y la conexión al servidor. Su interfaz es vía web: por defecto por el puerto 8080 de la máquina. Así, se accede por localhost:8080. Hay que crearse unos destinos de los e-mails (undefined, spam y normal son los mínimos). Agrega una cabecera y/o una entrada con corchetes al inicio del asunto del mensaje (como [spam]). Configuramos el programa de correo para que se conecte vía este intermediario (aquí tienes un manual de POPFile) y creamos una regla de mensaje que filtre los spams.
Hay que ir entrenando al sistema diciéndole dónde se ha equivocado y pasado por bueno un spam o al revés. Y listo, a disfrutar del e-mail y olvidarse de los spams.